5 EJERCICIOS DIARIOS
PARA LIBERARTE ENERGÉTICAMENTE

En mi propósito de vida y labor como coach tengo la posibilidad de trabajar con personas que sienten dolor en sus vidas. En algunas ocasiones, hay quienes sienten que no pueden finalizar un día con la certeza de haber tenido al menos un momento de felicidad o alegría.

Todos los amaneceres debemos afrontar la vida como una nueva oportunidad de ser felices y superar el dolor. Pero para esto, es necesario liberar la carga energética que impide que veamos bendiciones en la vida. 

Es por eso que aquí dejaré un APUNTE DE LAS TÉCNICAS Y EJERCICIOS, para que dispongas tú de estas herramientas a diario y en toda ocasión en que consideres necesario releerlas.

Esta entrega de valor tiene el propósito de servirte como un apoyo cada vez que sientas la urgencia de salir de una crisis, un momento crítico o simplemente para crearte el hábito de practicar estos ejercicios de coaching y vivir mejor cada día.

Este ejercicio fue valioso para liberarse de la carga emocional y apaciguar el dolor que le produjo a una mujer un conflicto familiar. Estoy seguro que te ayudará en cualquier ocasión en que te sientas herido/a y necesites limpiarte de energías.

EJERCICIO DIARIO DE 5 PASOS

  1. PIENSA EN TODAS LAS BENDICIONES

Reconoce que a pesar del dolor, tu vida está compuesta también por bendiciones y cosas positivas que debes aprender a ver. En este paso y al comenzar el día, piensa en esas bendiciones y menciónalas en voz alta.

Recuerda que enfocarte en los aspectos negativos no te permite ver con claridad lo bueno, lo bendecido y positivo de tu vida.

Si logras cambiar los patrones de comportamiento que hacen que des mente a los pensamientos negativos por sobre los positivos, entonces podrá ver cosas buenas.

  1. AGRADECE

Todo lo maravilloso que tiene tu vida, que has sabido reconocer y decir en voz alta en el paso anterior, debe ser motivo de decir “GRACIAS”.

Gracias a Dios, gracias a aquellas personas positivas que te aman y te hacen sentir mejor persona y gracias a la vida por darte la chance de disfrutar de todo aquello.

Será un momento de meditación y calma. Sólo busca a diario un momento tranquilo, cierra los ojos y haz una oración de gratitud por todas las bendiciones.

Con el correr de los días, verás y recordarás mayor cantidad de cosas positivas por las cuales agradecer.

  1. ACEPTA LAS DIFICULTADES Y RETOS CON LOS QUE CONVIVES HOY

El conflicto, los problemas y el dolor que te presenta la vida en este momento, son dificultades que existen para darte una enseñanza y no para castigarte por sus errores.

El dolor que puede representarte el conflicto con un familiar, una ruptura amorosa, una crisis emocional, etc. tiene el propósito de darte una lección de responsabilidad.

Entonces, en este punto en el que expresas tu dolor y el daño que te provoca la situación, es el momento de aceptar tu responsabilidad en el problema y admitir que deberás asumir sus consecuencias. Entender que toleraste una falta de respeto por parte de un familiar, que has idealizado a tu pareja amorosa o que has reaccionado precipitadamente a un hecho.

Quisiera que comprendas y garantizarte que las consecuencias no son un castigo de la vida, ni de Dios, sino una enseñanza que debes aceptar.

Piensa en esto y libérate. Si las lágrimas comienzan a correr, es una señal de que estás desprendiéndote del dolor que has acumulado: aceptando y reconociendo las dificultades y retos.

  1. DÍ: “TU DOLOR NO ES MI DOLOR”

Cuando le dices a una persona, a una situación o emoción esta frase, lo que en realidad le estás diciendo es:

“Te amo, pero me amo más a mí mismo, merezco estar bien y disfrutar las bendiciones de mi vida”.

¡No temas decirlo! No es un acto de egoísmo, al contrario, es un acto de amor personal. Cierra tus ojos. Visualiza a esa persona, como sea que la puedas recordar, y dile:

“Tu dolor no es mi dolor. Te amo, te quiero y siempre lo haré. Pero me quiero más a mí mismo, necesito estar bien y disfrutar de mi vida. Merezco recibir bendiciones todos los días.”

Sólo busca las palabras con las que puedas expresar todo tu amor, lo que significa tu dolor y por qué quieres ser feliz y encontrar lo positivo de tu vida.

En este acto de amor propio, lograrás desconectarte energéticamente de la carga que te produce llevar en tu espalda el dolor de otra persona. Practicar esto no significa que no la ames. No quiere decir que le estés soltando la mano y que jamás podrá verla otra vez.

  1. ENCUÉNTRATE EN UN MOMENTO EN EL QUE DISFRUTASTE LA VIDA

En situaciones de malestar, puede resultar difícil para ti recordar un momento en el que hayas sentido felicidad. Esto se debe a que el dolor y los pensamientos negativos te están ocultando todo lo bueno y positivo de tu mente.

Sin embargo, haz el esfuerzo y piensa en las bendiciones que has sabido mencionar en el primer paso. Relaciona a aquellas personas, aspectos y cosas positivas por los que agradeciste, con momentos donde disfrutaste la vida en el pasado.

Cierra los ojos y visualízate allí nuevamente. Sonríe. Imagina. Escucha una música que te transporte a ese momento o algún sonido de mar, viento, lluvia, que te relaje.

Cuando comiences a hacerte las preguntas correctas, podrás liberarte y cargarte de energía positiva y finalmente, hacer compromisos contigo mismo. Fijarte objetivos, comenzar a pensar diferente y salir del dolor trabajando de manera consistente.

Si asumes el compromiso de recibir ayuda para lograr salir de la crisis, te aseguro que tendrás en el coaching las herramientas necesarias para hacerlo.

NO TE RINDAS, porque la vida está llena de cosas positivas y momentos para disfrutar con las personas que amas.

Christian Abad
Vive Aprende Inspira

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